Mujeres en la prensa literaria mexicana de los siglos xix y xx
Belem Clark de Lara, Pamela Vicenteño Bravo, Marco Antonio Chavarín González, Ernesto Sánchez Pineda y Anuar Jalife Jacobo (coords.), La palabra y los días. Mujeres en la prensa literaria mexicana de los siglos xix y xx, México, unam-iifl / Universidad de Guanajuato / El Colegio de San Luis, 2025
Ante la apremiante necesidad de repensar la historia de la literatura como un ámbito todavía con varias tareas pendientes, la serie editorial La palabra y los días, enfocada en el estudio e investigación de las distintas relaciones que la literatura mexicana ha mantenido con la prensa periódica, dedica el tercero de sus volúmenes al análisis y reconstrucción histórico-cultural de la presencia de las mujeres en diarios y revistas de los siglos xix y xx.
Como lo señala desde su introducción, el libro tiene un doble objetivo: examinar críticamente la participación de las mujeres como escritoras, editoras y mediadoras culturales en la prensa mexicana, pero también sus distintas y variadas representaciones en dichos soportes, por ejemplo, a través de secciones y contenidos literarios destinados al público femenino.
El volumen se conforma de dieciséis artículos, escritos por especialistas en literatura y prensa cultural, que atienden ejemplos emblemáticos que van desde mediados del siglo xix, con la Revista Científica y Literaria de México (1845-1846), hasta finales del siglo xx y principios del siglo xxi, con la revista Debate Feminista, fundada en 1990. En todos los casos, las autoras y los autores destacan la importancia que tuvieron los soportes hemerográficos como espacios de discusión, reflexión y representación de la mujer a lo largo de la historia literaria y cultural del país.
En el primero de los estudios, Marco Antonio Chavarín González analiza, a partir de tres textos publicados en la Revista Científica y Literaria de México, la idea de la mujer en dicho título. El investigador enfatiza la situación tensa de la mujer como una identidad sometida al dominio y voluntad del hombre, así como la importancia de las ficciones novelescas en la educación sentimental femenina de aquellos años.
Por su parte, en el segundo artículo, Dulce María Adame González atiende el caso de La Primavera. Diario del Bello Sexo (1874), una publicación decimonónica dedicada a las mujeres pero escrita por hombres. Entre otros temas, Adame González llama la atención sobre el interés editorial por generar un sector de consumo en el público femenino, así como las distintas tensiones suscitadas entre la lectura como entretenimiento o como mediadora de la instrucción y emancipación intelectual de las mujeres.
Tanto Diana Hernández Suárez como César García Gómez en sus respectivos estudios examinan casos concretos de escritoras en la prensa cultural mexicana. La primera dedica su texto a la figura de Esther Tapia Castellanos, una poeta decimonónica invisibilizada por la historia de la literatura, pero con una gran relevancia, no sólo en la lírica, sino también como agente cultural en proyectos como la revista El Renacimiento y distintas sociedades literarias de la época. Por su parte, García Gómez propone una revisión rigurosa de la obra de la poeta cubana Juana Borrero, publicada en la prensa mexicana de finales del siglo xix y principios del siglo xx. García Gómez llega a la conclusión de que Borrero fue leída en México no desde una faceta biográfica, sometida a sus nexos con otros poetas varones, sino como una exponente del Modernismo a la par de sus colegas hombres.
En el ámbito de la narrativa, Pamela Vicenteño Bravo expone en “Tejiendo historias: una mirada a las narradoras mexicanas del siglo xix” los avances de un proyecto de antología que rescatará de las páginas de diarios y revistas del antepasado siglo las distintas participaciones de las escritoras mexicanas en este campo.
En “Las escritoras de Revista Moderna de México”, Ernesto Sánchez Pineda examina la presencia de las mujeres en dicha publicación. El estudioso termina por señalar la reducida participación de autoras en el lapso que va de 1903 a 1911, con algunas excepciones como la inclusión de textos de Emilia Pardo Bazán, Sor Juana Inés de la Cruz y María Enriqueta Camarillo.
Elissa Rashkin y Rocío Ochoa se ocupan en “Voces feministas en la prensa y la educación, 1892-1925” de las contribuciones de las profesoras normalistas Manuela Contreras y Berta von Glümer al pensamiento feminista mexicano. Para ello, destacan su trayectoria y formación profesional en el extranjero, así como sus distintos vínculos con la prensa y su proyecto educativo.
En contraste, Dayna Díaz Uribe analiza en “‘Para las damas’, una columna de economía doméstica en la revista San-Ev-Ank” las colaboraciones de Aurora González en dicha publicación. Díaz Uribe remarca que se trató fundamentalmente de un espacio destinado a adoctrinar a la mujer soltera o casada en el rol que debía cumplir dentro de la sociedad mexicana de inicios del siglo xx.
Cube Bonifant y Dolores Bolio son otras dos escritoras sobre las que se centran los trabajos de este volumen. En “‘Confetti’ (1924), columna crítica de Cube Bonifant”, Anuar Jalife Jacobo y Guadalupe del Rocío Villalobos Macías reconstruyen la trayectoria de Bonifant en una de sus columnas de El Universal Ilustrado. Su estudio destaca la construcción de un espacio editorial moderno, así como la importancia del sentido crítico y de la ironía como ejes para comprender la escritura de la autora. Por otro lado, en su texto dedicado a la obra de Dolores Bolio en la prensa cubana, Salvador García articula una propuesta teórico-metodológica que denomina método exógeno con el objetivo de problematizar la obra de la autora en el exilio, un aporte que podría trasladarse a otros casos de estudio similares.
Entre las virtudes de este libro se encuentra también una visión que trasciende el centralismo cultural capitalino. Prueba de ello son los respectivos textos de Sofía Mateos Mondragón y Antonio Cajero. El primero se trata de un estudio centrado en las colaboraciones de Magdalena Mondragón para el diario El Siglo de Torreón entre 1928 y 1934, en donde la estudiosa analiza de forma rigurosa los cuentos y la columna “Sin malicia”. Por su parte, Cajero se ocupa de Enriqueta Ochoa como editora de la revista Hierba, publicada también en Torreón, pero a mediados del siglo xx. El estudio de Cajero pone al descubierto la importancia de las distintas redes intelectuales que formó la poeta mexicana desde su faceta como editora, en especial con sus colegas Emmanuel Carballo y Jesús Arellano.
Desde una perspectiva que remarca el diseño editorial y el discurso visual, Marina Garone Gravier y Lucía Ayala Rosas se dan a la tarea de estudiar el caso de la revista Belleza (1933-1935). El análisis de ambas investigadoras remarca el concepto de cuerpo femenino como metáfora para comprender dicha publicación, a la vez que se emparenta con las aspiraciones de modernidad, urbanidad y moda, vigentes en aquellos años.
Entrados en la segunda mitad del siglo xx, Jessica C. Locke dedica su estudio a la figura de la escritora Inés Arredondo en las páginas de la prensa cultural de los años sesenta, en especial a su participación como reseñista en la Revista Mexicana de Literatura. Locke contextualiza a la narradora mexicana como una integrante clave de la Generación de Medio Siglo, a la vez que revela un aspecto pocas veces atendido de su producción escrita.
En una línea semejante, en “La O por lo redondo y Las cosas de María Luisa Mendoza: un itinerario autobiográfico”, Luis Felipe Pérez Sánchez profundiza en la escritora mexicana, también conocida como la China Mendoza, desde sus colaboraciones para la prensa, luego recogidas en forma de libro. El crítico llama la atención sobre la importancia de estos textos no sólo para conocer la identidad de la narradora mexicana, sino también como documentos de la vida pública e intelectual de aquellos años.
Finalmente, Sowmya Ramanathan estudia la presencia de la escritora chilena Diamela Eltit en una de las revistas más importantes para comprender el pensamiento feminista en México: Debate Feminista. Destaca en este artículo el uso teórico de la noción de contrapúblico, así como la acuciosa investigación de la autora sobre Eltit y la historia de dicha revista.
Un balance general permite ponderar que La palabra y los días. Mujeres en la prensa literaria mexicana de los siglos xix y xx resulta un aporte novedoso, no sólo para estudio del campo literario, sino también para la historia de las mujeres en la cultura impresa mexicana. Cada uno de los artículos expone, reflexiona y enfatiza la importancia de la presencia femenina en México, al mismo tiempo que plantea la necesidad de dar continuidad a este tipo de estudios.
Jesús Armando Gutiérrez Victoria
Universidad Nacional
Autónoma de México
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